viernes, 14 de mayo de 2021

El Mercado 1o de agosto o Presidentes 

 Karla Alejandra Padilla

El mercado se encuentra en Av. Presidentes s/n entre la calle 7 y Miguel Alemán Valdés, colonia Presidentes. Este establecimiento cuenta con una antigüedad de más de 40 años, el día de hoy se ofrecen todo tipo de productos: desde tradicionales puestos de fruta, hasta artículos especializados en la venta de ropa americana. Es considerado como uno de los mercados donde puede encontrar todo lo que necesites, además de que los días martes y sábados se pone un tianguis en donde se encuentra el estacionamiento. Dicho mercado se ha construido ya que los comerciantes le pidieron ayuda para construirlo la mayoría de los comerciantes hicieron que este mismo se fundará.

El día de hoy miércoles 21 de abril tuve la oportunidad de asistir a dicho mercado para tomar fotos, preguntar sobre cuántos años han estado trabajando ahí y sobre sus productos, consideré hablar de este mercado como mi proyecto final del curso Historia de Querétaro, porque considero que los habitantes de esta ciudad como los que vienen a turistear deberían de venir a conocer. Con mi familia he ido unas cuantas veces a comer tamales, barbacoa o mariscos, así como de postres o de una rica nieve.

En este mercado, encontrarás el local de Atole y Tamales Chelo la familia ha trabajo por años este local y sin duda los hijos han puesto más establecimientos fuera de este mercado, tienen alrededor de 42 años desde que el mercado fue fundado lo que te ofrecen son tamales de diferentes sabores los cuáles son: verde con carne, rojo con queso, rajas con queso, de dulce de pasas, de dulce de guayaba y algunos días venden de chocolate, también venden tamales dorados de verde con carne y rojo con queso, asimismo cuentan con atoles de sabores de: fresa, chocolate, arroz con leche y blanco sin azúcar, pregunte a las personas que se encontraban en local y me comentaron que los que más se venden son los verdes con carne y de atole, el de chocolate, probé el atole y el tamal y de verdad que están muy buenos.



Tamales dorados

Atole de chocolate y tamal verde con carne

El local de Lonchería Cristy, lleva una antigüedad de 39 años trabajando en este local, ofrece menudo y birria en 2 distintos tamaños grande y chico, además de tacos de: panza, pata, barbacoa, asadura, montalayo, de guisos, sopes y quesadillas, tortas, y bebida refrescos y café, me pedí dos tacos de barbacoa y estaban muy buenos, además de que las tortillas, quesadillas y sopes son hechos con masa natural no de Maseca.



Tacos de barbacoa

Otro de los locales que se encuentra en el área de comida es el local Cocina Doña Amparo me comentaron que llevan ahí un tiempo de 33 años, ofrecen comida al día además de que las tortillas, sopes y quesadillas son hechos al momento por una señora que las hace ahí mismo con masa natural, además de que cada día ofrecen distintos tipos de guisos y cuentan con aguas frescas muy buenas.


Guisados en cazuelas de barro


También podemos encontrar comida de mariscos como el local Mariscos La Costa, el cual ofrece cócteles de ostión, camarón, pulpo, tostadas de diferentes sabores como: ceviche, camarón y de pulpo, atún, carne tártara, además de que ofrecen platillos como los típicos que son: filete empanizado, camarones de distintos estilos, pulpo a la diabla…, entre otros.





Encontramos el local de postres y reposteria llamado Pasteleria y Reposteria Malú, donde podemos encontrar exquisito pan dulce, pasteles de: 3 leches, mil hojas entre otros más, además una gran variedad de galletas, flanes de vainilla y napolitano, roscas de naranja y de nata, pan de temporada, gelatinas de agua y de leche o combinada, pay de queso y bocadillos.




También en el mismo mercado podemos encontrar carnicerías, pescaderías, pollerías, una de las carnicerías es Carnicería “Arreola” que se encuentra en este mercado desde que se fundó le ofrece a los clientes carne de res como: chuleta, carne molida, suadero y chorizo, y carne de puerco como: chuleta, bistec, costilla, espinazo…, entre otras más.



Además el local Vísceras CITLALY que se encuentra enfrente del local Carniceria “Arreola”, lleva 35 años trabajando en este mercado y le ofrece a sus clientes: médula, lengua, riñones, mollejas, tripas, panza…, entre otros productos más.



En la misma área de comida encontramos los abarrotes, se encuentra el local Abarrotes y Semillas “Los Güeros”, con una antigüedad de 35 años, ofreciendo a sus clientes de todo tipo de productos como: frijoles, arroz, sopas, croquetas, todo tipo de producto que necesites.



En este mismo mercado se encuentran alrededor de 4 o 5 fruterías, una de ellas es Frutería Arreola, no tienen mucha antigüedad en el mercado, algo que me di cuenta es que al igual que otros mercados podemos encontrar piñatas colgadas arriba de ciertos lugares dándoles un poco más de color al mercado, en dicha frutería se ofrece ahora si que lo que uno encuentra en estas que son: fruta de temporada, piñas, naranjas…, entre otras.



Algo que me llamó la atención al momento de estar tomando fotos, me di cuenta que solo hay un local en todo el mercado que vende plásticos, cristalería, y cosas para el hogar, se llama Cristaleria y Plasticos, tiene una antigüedad de alrededor de 15 años, y le ofrece a sus clientes: botes de basura, bolsas para el mandado, utensilios para la cocina, sartenes, comales…, entre otras cosas más.




En otro local llamado Tlapaleria y Jarcieria La Sierrita, que tienen una antigüedad en el mercado de alrededor de 40 años, lo que más le ofrece a sus clientes son asadores y jaulas, además de que también tiene: fibras, mechudos, trapeadores, escobas, piedra pomez, estropajos, cepillos, clavos, tornillos, pinzas, mecate, cables, pintura para zapatos, y además barajas.



Por último y al final del mercado de lado derecho a la comida se encuentran los locales de juguetes, ropa, estéticas, se encuentra el local Ropa y Novedades Angelica la señorita que se encontraba nos comentó que tienen una antigüedad de alrededor de 35 años, cuenta con ropa para niños recién nacidos hasta adultos mayores de edad.



Para finalizar el proyecto considero que este mercado tiene gran variedad y le ofrece de todo tipo de producto a sus visitantes o clientes, me comentan que por temas de contingencia el mercado se ha visto afectado y han bajado sus ventas, además de que a veces es muy difícil llevar un control en estos tiempos de pandemia ya que en algunas situaciones la gente no hace caso, considero que es importante que no dejemos a lado este tipo de establecimientos porque sin duda son de gran importancia para la ciudad, y que de vez en cuando vayamos a consumir un atole y un tamal que sin duda están muy buenos al igual que los tacos de barbacoa o de una rica comida, unas ricas aguas frescas, ir por su mandado, comprar las cosas necesarias para la cosa y comprar ropa, hay que visitar a los lugares locales y no solo plazas comerciales, gracias.


jueves, 13 de mayo de 2021

Come y se va

Tacos Mary 

Mauricio Arana Cepeda

Los tacos son un platillo referente mundialmente y muy común en México, en cada esquina o por lo menos en cada cuadra de cada estado de la república se pueden encontrar tacos. Los tacos son un plantillo muy variado, por eso es por lo que se pueden comer en las tres horas del día, en la mañana (tacos de canasta, tacos de guisos), en la tarde (tacos dorados, tacos de guiso, tacos gourmet), y en la noche que es la hora de cuando más se consumen (tacos de guisos, de pastor, de bistec y mucha variedad más de carne). El taco quizá es de los platillos que más se pueden combinar, ya que, al ser la tortilla salada, prácticamente se le puede poner todo, inclusive y muy común en México, más sal. En Querétaro se encuentran unos tacos llamados Tacos Mary, son tacos de mañana ya que aproximadamente a la 1 es que cierran; éstos tacos comenzaron siendo un puesto en avenida 5 de febrero, en donde, la señora Mary, hacía tacos y ella sola iba a venderlos en su canasta enorme. En aquellos tiempos Mary se paraba muy temprano en la madrugada y junto con sus hijos, se ponían a hacer los guisos y las tortillas para poder ir a venderlos más tarde. Mary hacía sola los guisos ya que eso es lo que daba la sazón, ella a comparación de más lugares que venden tacos de “canasta”, no hacía tantos guisos, de hecho, solo hacía 3 (frijol, carne y queso) y sus icónicos lolos. Los lolos son una especie de gordita en forma de bala, que por dentro tienen carnitas de cerdo sazonadas. Puse canasta en comillas ya que no tienen completo el procedimiento de los tacos de canasta.

Taco y medio lolo


Lolos


Los tacos de canasta para hacerlos el primer paso es sofreír un poco la tortilla primero, después ponerle el guiso dentro e inmediatamente después de eso irlos acomodando en una canasta todos juntos para que suden, por eso es por lo que normalmente cuando se comen éstos tacos salen llenos de grasa; Mary la diferencia que hacía era que no los ponía a sudar, sino hacía unas divisiones y por tal no quedaban muy grasosos; en especial por los lolos que estaban fritos literalmente. Mary aproximadamente hacía 1000 tacos, los cuales se le acababan muy rápido. Después de tener tantas ventas decidió irse de ahí y comenzar a vender en su propia casa, obviamente a todos sus clientes se los comentó y todos afortunadamente fueron a la nueva ubicación. Mary comenzó a contratar a más equipo de trabajo, que usualmente eran sus familiares, para así tener más producción ya que debido a su excelente sabor de los tacos, comenzó a tener más clientela. El proceso para comprar en ésta nueva ubicación y que por cierto sigue siendo el mismo, es llegar y en un papel que ahí mismo te dan junto con una pluma, anotas cuantos y de qué quieres los tacos, incluyendo también si gustas un refresco y cual, así como si comerás ahí mismo o los quieres para llevar. Después ese papel lo pasas por una pequeña ventanilla, anotan tu nombre, pagas inmediatamente y cuando llegue el momento te hablan para que vayas por tus tacos. Mary en la nueva ubicación comenzó a tener demasiada gente, por lo tal decidió comprar la casa de al lado y acondicionarla para abrir más espacio, ya que por ejemplo no hay mesas individuales, son que te tienes que sentar en una misma mesa con más gente que no conoces, ya que el lugar es muy pequeño y la cantidad de gente es comunal. Éstos tacos se encuentran actualmente cerca de zona Tlacote, en la colonia Santa María Magdalena; entre la calle de San José e Independencia se encuentran éstos famosos tacos.

El antiguo lugar

El nuevo lugar


Hoy en día a Mary es raro verla, únicamente a sus hijos y nietos son los que se ven, pero al parecer ella ya está retirada y ahora los que le manejan el negocio son sus hijos, de hecho, como dato curioso y que tienes que observar si vas, es que cuando des tu papel con tu orden, fíjate en la pequeña ventanilla y verás a un grupo de aproximadamente 15 personas trabajando como locos, sin duda se volvió un negocio exitoso. Ésta experiencia de ir, pedir, esperar, sentarte a comer con gente que no conoces e ir a un lugar un poco retirado, sin duda vale completamente la pena, ya que como éstos tacos no existen en todo el estado. Cabe mencionar que éstos tacos son más que nada famosos por los dichosos Lolos, que sin duda ésos y los tacos de queso son mis favoritos, sin embargo, si me gustaría mencionar que si se quiere ir se tiene que ir temprano ya que los lolos por ejemplo se acaban muy rápido, ya que cuando llegas es común escuchar que hay pedidos de hasta 1000 tacos, ya que se han vuelto muy comunes los viernes en las oficinas, entonces la clave es llegar 10 de la mañana en un sábado, y degustar tus Tacos Mary.





 La Bisnaga Arte y Café

Alejandro Mejía

No soy originario de Querétaro, llegue a vivir aquí en Enero del 2020 con unos familiares, quienes me enseñaron lo básico de la ciudad, a partir de febrero – marzo, fue cuando empezó la pandemia por el coronavirus y nos vimos obligados a estar en cuarentena, pero antes de eso, mis familiares me llevaron a un restaurante llamado La Biznaga Arte y Café, del cual me gustaría hablar.




La Biznaga Arte y Café, es un restaurante pequeño pero muy peculiar, se ubica en Manuel Gutiérrez Nájera 17, La Santa Cruz, en el Centro de la Ciudad de Querétaro. La Biznaga, nació en 2001, con el apoyo económico de la hermana de uno de los iniciadores. Cuando se originó, solo había 3 integrantes, que hasta la fecha, siguen vigentes, Edgar, Rosy y Saúl. Entre ellos 3 empezaron a trabajar en este grande proyecto, al principio, cuando se fundó, había muy pocos ingresos, tanto que este lugar era un intento de cafetería por el día y por la noche casa de Edgar y Saúl. Los primeros clientes de la Biznaga fueron los músicos y artistas del Querétaro de aquel entonces. Poco a poco fue creciendo el lugar junto con los clientes, y se agregaron al equipo de trabajo, amigos de los 3 fundadores.






La Biznaga, no es tan solo un restaurante o un lugar para tomar café, va más allá de lo que se consume, es la experiencia que tienen los comensales al estar en el lugar y la comodidad de la misma. Al llegar al lugar se siente un ambiente bastante agradable, una vibra muy relajada, a simple vista se ven sus muros llenos de machismo arte popular mexicano, otro atractivo del lugar. En el lugar se dice que puedes dejar tu propia marca, esto debido a que puedes dejar tu marca escribiendo o tus dibujos en las paredes y en las mesas como parte del arte del restaurante. Se pueden encontrar muchos tipos de adornos, distintas artesanías y muchísimo arte loca, lo cual es que hace una decoración muy bella en cada rincón del restaurante.  También, hay una sección muy particular, que es el gusta por la lectura, es una sección para clientes que no van a alimentarse, solo toman café, en esta sección hay mesas, sillas y un librero, para que los amantes de la lectura puedan ejercer su amada actividad.





En el restaurante, aparte del buen ambiente visual, existe un buen ambiente sonoro, donde hay música de fondo a un volumen considerable para mantener una buena conversación mientras esperan o están consumiendo sus alimentos. El conocer lugares de nuestra ciudad es algo importante, conocemos personas, comidas típicas y monumentos bastantes significativos de la ciudad, así mismos crecemos de manera cultural. La Biznaga Arte y Café, es un claro ejemplo que no se necesita ser un lugar grande, lujoso y caro para resaltar en los demás, lo recomiendo muchísimo. Se trata de una experiencia en la ciudad de Querétaro que no puedes dejar pasar.

 En la variedad está el gusto.

Cronistas invitados

Pues el fin del confinamiento está cada día más cerca, ya se ve la luz al final del túnel.  Volver a una vida parecida a la que llevé antes de la pandemia me da gusto, pero he de confesar que este año en casa ha sido algo muy importante y único. He pasado mucho más tiempo con mi familia, he disfrutado de mi hogar como nunca antes y por esto estoy muy agradecido. Pronto volveré a las aulas y el encontrarme de nuevo frente a estudiantes será algo que disfrutaré mucho. 

Mi abandonada oficina

Clase en línea


El confinamiento ha reducido la oportunidad de conocer nuevos lugares y escribir sobre ellos, incluso llegue a pensar en cerrar el blog. En los próximos días publicaré nuevas y abundantes entradas, pero esta vez los cronistas serán estudiantes del curso que imparto sobre historia de Querétaro. el trabajo final fue escribir una crónica como las del Viejo y les hablé de la posibilidad que algunas fueran publicadas en este espacio. No todos mis estudiantes estuvieron en Querétaro y gracias a la tecnología pudieron tomar el curso desde varias hermosas ciudades de nuestro país. Es por eso que algunos de los textos de los cronistas invitados no serán de Querétaro, pero incluso ya antes escribía de lugares que visitaba en otras regiones o países. Estas colaboraciones traerán diversidad al blog, pues ellos conocen o han visitado lugares a los que nunca se me hubiera ocurrido ir o escribir al respecto. Espero que este cambio resulte atractivo a los lectores y renueve este espacio dedicado a aquellos que gustan de conocer, probar, hacer y vivir.


Hogareño

El amo del hogar

Observando y conociendo




lunes, 11 de enero de 2021

Cine a la antigüita

Los autocinemas.

A fines del año pasado tuve la oportunidad de ir a un autocinema, luego de no hacerlo por uno cuarenta o cincuenta años. Con el confinamiento y el cierre de las salas de cine, el ver películas desde tu automóvil renació en México como una opción segura para salir de casa en familia o pareja, sin tanto riesgo de contagiarse de Coronavirus. 





Los autocinemas son parte de todas aquellas manifestaciones culturales asociadas a esa tan importante pieza de tecnología surgida y consagrada como indispensable en el siglo XX: el automóvil. A lo largo del siglo se adaptaron en los Estados Unidos varias actividades para poder hacerlas en un auto o cerca de un auto. El inicialmente llamado motor hotel, luego motel, que te permitía alojarte en un lugar donde tu automóvil estuviera apenas a unos pasos de tu habitación. Los restaurantes drive-in, donde uno se estacionaba en un área semicubierta y ahí, en el mismo auto, se recibía el servicio de alimentos.  La idea es buena y se sigue haciendo, como en la taquería Los Gusanos que se encuentra por Hércules, donde uno se estaciona en la calle y ahí le dan servicio de magníficos tacos o en el famoso Borrego Viudo conocido por los trasnochadores de la ciudad de México. Hace unos cincuenta años el más famoso restaurante de este tipo fue el Tomboy, uno de los primeros lugares en el sur de la ciudad de México que vendía hamburguesas, en ese entonces algo novedoso y poco común en el país.  La idea es buena pero en las ciudades los grandes espacios necesarios son ya escasos o muy caros. Están también los restaurantes drive-thru, que tienen una ventanilla a la que uno se acerca en su auto para ordenar y recibir alimentos o bebidas, comida rápida casi siempre. Este tipo de restaurante es más común en nuestros días y con mayor afluencia en fechas recientes de pandemia. Otro tipo de establecimientos comerciales usaron y usan esta modalidad todavía. El motorhome,  gran vehículo con baño, cocina, camas y otros elementos de una casa normal, pero adaptadas al reducido espacio de uno de esto vehículos. Todo el hogar podía ser remolcado atrás del auto o integrado por completo en un vehículo de grandes dimensiones. Se buscaba llevar las comodidades del hogar en viajes turísticos por alejadas regiones, pero muchos remolques acabaron convirtiéndose en vivienda permanente para muchos, por su bajo precio al compararse con el de una casa regular.


En la segunda década del siglo XX aparecieron también los drive-in theater o drive-in cinema, autocinema en español, donde a un espacio abierto y con una gran pantalla al frente estacionaba uno su automóvil para ver una o dos películas tras caer el sol. Si bien su creación fue muy temprana en el siglo, su auge vino hasta los años cincuenta y sesenta. Se multiplicaron por todos los Estados Unidos a la par de un gran crecimiento demográfico, el llamado Baby Boom, y de esa vida de indispensable automóvil en los innumerables suburbios que surgieron alrededor de las grandes ciudades. Fue en esa época que también surgieron en la ciudad de México. El primer autocinema estuvo en lo que hoy en día es Polanco, más adelante surgieron tres más, en la Del Valle, en Satélite y en Lindavista. El sistema sobrevivió unas tres décadas, pero al inicio tuvo su mejor época, no sólo era una forma novedosa de ver películas, estaba también su atractivo clasista; se hacía en automóvil, que no todo mundo tenía y ante todo era un elemento del american way of life, la aspiración de muchos mexicanos. La entrada era a través de una pequeña calle con una pequeña caseta de cobro como la de las autopistas. El costo no estaba muy por encima del cine regular. El gran espacio tenía su piso irregular, con varias filas de bordos o pequeñas rampas que elevaban el frente del automóvil para facilitar ver la película a aquellos sentados en el asiento posterior y por cada lugar había un poste con un cable hacia una bocina en una caja metálica que se colocaban en la ventanilla de cada auto para escuchar la película.  Obviamente todo autocinema tenía un lugar en donde se vendía comida y bebida. En esos años se ofrecían alimentos más grandes o complejos que aquellos que había en los cines regulares. Además recuerdo el entonces novedoso sistema de una fila que pasaba por un largo mostrador y se tomaba aquello que se deseaba comprar. El autocinema era un lugar que se promovía como ideal para asistir con niños pequeños, quienes podía hablar o gritar en el auto familiar, salir a jugar o dormirse en el auto sin mayor problema, era común llevar a los infantes ya en ropa de dormir. Más adelante se promocionó en muchos lugares de caluroso verano y cuando el aire acondicionado no era tan común, como un lugar ideal para ver cine en el fresco aire libre. En muchos lugares del norte de los Estados Unidos los autocinemas tienen su mayor público efectivamente en verano e incluso cierran en otoño cuando bajan las temperaturas en el fin de año.  En algunos autocinemas hay juegos infantiles, áreas de comida y muchas personas  ven las películas en cómodas sillas de jardín fuera de sus autos. Lo que más recuerdo y añoro es el salir al cine en familia y disfrutarlo en un espacio más íntimo o privado, en pijama y donde uno podía caer dormido sin mayor problema.







Pues en Querétaro surgieron los primeros autocinemas en estos años. Creo que el primero fue organizado hace unos cinco años por el club de autos antiguos de la ciudad, de una manera muy sencilla en el estacionamiento de la Ciudad de las Artes; donde desde los autos se observaba la película que se proyectaba en la blanca y gran pared exterior del teatro. Luego aquí y allá y aprovechando el confinamiento por pandemia otros terrenos medianos o estacionamientos se aprovecharon para ver cine.  Ya no hay postes con bocinas en cajas metálicas, ahora se transmite el audio por frecuencia radial a tu automóvil, lo cual es muy práctico, digo si tienes radio, por eso no fui en mi vocho, pues nunca le he instalado uno. Tengo entendido que hay o hubo tres de autocinemas en Querétaro, pero suspendieron sus servicios cuando al subir el número de contagiados de Covid volvimos la condición naranja-roja.  En el autocinema que visité en Juriquilla (UAQ) hay food trucks que venden comida, pero lo hacen a través de una app, donde se pide y paga, para que luego lleven los alimentos a tu auto. Si tienes la oportunidad y vuelven a abrir estos espacios, disfrútalos. Es una experiencia diferente, interesante e ideal para ir con tu pareja o tu familia. Aquí en México no hay necesidad de cerrar en invierno, de hecho yo fui a fines de noviembre y el frío fue poco. Las películas que exhibían no eran estrenos, pero en estos días de confinamiento, el salir de casa, aunque sea encerrado en tu auto es un agradable cambio.