domingo, 27 de febrero de 2022

Querétaro, Sonora y Sinaloa

Tortillas de harina y charcutería.

Muy a menudo me preguntan por mis tacos, restaurant o platillo favorito. La verdad es que hay alimentos que mucho me gustan, pero siempre contesto que lo que en verdad me gusta es más que un lugar, platillo o ingrediente, definitivamente disfruto ante todo, probar la variedad. Ir de lugar en lugar probando, sazones, ingredientes, calidades, recetas… Si siempre comiera el platillo preferido o en mi lugar favorito, terminaría siendo muy, muy aburrido. Quiero pensar que por ahí están eludiéndome unos exquisitos tacos, una barbacoa que me haga llorar de felicidad, alguna bebida que me haga pensar en lo que me había perdido toda mi vida o un lugar que aunque visite sólo una vez, recuerde el resto de mis días. Es cierto que he tenido decepciones, pero eso hace más larga e interesante la búsqueda. Quedan miles de platillos, ingredientes, condimentos, taquerías, cantinas, restaurantes, recetas o aromas por descubrir. También se me haría muy chocante, pero sucede a menudo, declarar sobre el mejor restaurante, el mejor platillo, la mejor bebida; eso que lo decida cada persona, o que sigan en la búsqueda del mismo el resto de sus días.  Además todo alimento o bebida se disfruta de forma diferente cuando cambia el lugar, la compañía, la ocasión, la edad o el estado de ánimo propio. Con la familia o buenos amigos hasta la mala comida o bebida se disfruta.

Taco Pelayo, pastor, suadero y buche, Arandas Jal.

En esta ocasión quiero hablar de un par de lugares que conocí y he frecuentado en estos difíciles tiempos de pandemia y confinamiento. La búsqueda dejó de ser por restaurantes o platillos y tuvo que ser de ingredientes que se pudieran comer en casa. El primero es un lugar en los extensos e indefinidos límites de Juriquilla. El lugar se llama Rincón Sonora y es una tienda que vende productos de la gastronomía sonorense o incluso del norte de Sinaloa. Hay tortillas de harina, carne seca o machaca, chiltepín seco, frijoles puercos, chilorio, coyotas, coricos y jamoncillo.  Su producto principal son las tortillas de harina, que me imagino se parecen mucho más a todas aquellas que se elaboran en el norte del país (que añoran los norteños), que las de Tía Rosa que se venden en el centro y sur.  No las hay de gran tamaño, las conocidas como sobaqueras, pero definitivamente tienen una consistencia y sabor diferentes. Ahora incluso venden unos saguaros y botas de madera de palofierro para moler el chiltepín seco. Fuera de las tortillas, los demás productos no están disponibles siempre, pero la idea es probarlos de cuando en cuando. La tienda se encuentra en la prolongación de la larguísima calle independencia, la misma que cruza Santa Rosa Jáuregui de norte a sur y que luego de varios kilómetros se une de forma diagonal a la carretera 57 que llega desde San Luis Potosí, pero ya está más en Juriquila que en Santa Rosa. Rincón Sonora está a unos 100 metros antes de la unión de estas dos vías.



Coricos y coyotas

Bolsas de 10 o de 25





Allá por los años ochenta participé en la elaboración del volumen de historia colonial de La Historia General de Sonora, patrocinada por El Gobierno del Estado de Sonora, con un equipo de historiadores, algunos prodfesores de la Facultad e investigadores del prestigiado Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM. Recorrimos una buena parte del estado de Sonora. Ahí conocí las coyotas en la mismísima Villa de Seris y disfrute el sabor y gran tamaño de la carne sonorense, las tortillas sobaqueras, su menudo y el chiltepín. Unos años más tarde con uno de los historiadores del proyecto anterior, el dr. Sergio Ortega, elaboramos otra serie de libros sobre historia de Sinaloa en el siglo XIX para el Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora y el Gobierno del Estado de Sinaloa. Recorrimos los archivos y bibliotecas de buena parte del estado. Ahí probé magníficas arracheras, la cerveza Pacífico, los mariscos en Mazatlán, el chilorio, el agua de plátano en Mochis, el restaurante original Los Arcos en Culiacán y aunque gastronómicamente fue un viaje inolvidable, más recuerdo la belleza de las mochitecas. Así que Rincón Sonora trae a mi vida muy gratos recuerdos.

Recorriendo Sonora, Sergio Ortega con sombrero

Por aquellos años en un Simposio de Historia de Sonora

El otro lugar está en la Calle de Madero en Santa Rosa Jáuregui (a unos 100 metros del jardín delegacional), población más conocida por sus tacos, carnitas y buñuelos, que por su charcutería. El lugar se llama Embutidos Cárnicos Koeto y es un pequeño local que prepara una variedad de embutidos semana a semana. Se ofrecen de forma intermitente variados productos, algunos famosos, otros poco comunes y que podríamos considerara como experimentos: chorizo tipo español, chorizo tipo argentino, chorizo picante, chorizo con sabor a tocino, chistorra, chorizo verde, chorizo de chile negro, incluso el sábado pasado compré, chorizo con cerezas al marrasquino.  El lugar es muy sencillo pero es muy original y pudiera uno algún día encontrar ese embutido que se recuerde toda la vida. Hay que ir muy de vez en cuando, pues si quieren probar todo, van a tener que comprar ropa de una talla más grande. Apoya a los negocios locales de Querétaro, probablemente algunos en Sonora o Sinaloa y ante todo, disfruta la diversidad.

Embutidos Koeto Santa Rosa Jáuregui

Disfruta la variedad y apoya la economía local