lunes, 9 de octubre de 2023

Un tranquilo y hermoso paseo por el bosque

Parque Natural La Beata

La Sierra Gorda es la parte del estado de Querétaro más conocida y asociada con la idea de belleza natural; sin duda es la región con más agua, vegetación y menos centros urbanos. Otra zona con montañas y bosques es el municipio de Amealco de Bonfil, en el extremo sur del estado; más poblada y con menos agua, pero sin llegar a ser semidesierto, además mucho más cercana a la ciudad capital.

La Sierra Gorda

Jalpan en el valle

Exuberancia

Hace unos cuantos días visité en el municipio de Amealco una zona natural muy hermosa, no tan agreste y con infraestructura para facilitar el pasear por ella a casi todo tipo de personas, yo creo hasta para personas en silla de ruedas. Mis hijas me hablaron muy bien del lugar y por fin pude hacer una breve visita, pues está a casi una hora de la ciudad de Querétaro. El mejor camino es salir por la carretera que va al Cimatario y seguir rumbo a Huimilpan, pasando esta población y a unos cuantos metros de entrar al municipio de Amealco está la entrada al Parque Natural La Beata. No es un parque nacional y tampoco es muy grande, pero sí hermoso e ideal para toda persona que no acostumbra caminar grandes distancias o practicar el senderismo en montañas o zonas agrestes. Este espacio de contacto con la naturaleza surgió hace unos cinco años a iniciativa de la Caja Gonzalo Vega, institución de crédito y ahorro con el objetivo de impulsar la economía social, la investigación y educación ambiental. Su extensión es de cerca de 100 hectáreas en una bella cañada y lago flanqueados por un bosque de pinos y encinos.



Entrada al parque



El lugar cuenta con un amplio estacionamiento, un restaurante y espacios para actividades recreativas y culturales. Hay una zona para acampar y tienen también recorridos guiados, pero se pueden recorrer algunos de sus senderos sin mayor ayuda. No es un lugar para ir de día de campo o a asar carne pues tienen convenientes reglas como prohibir el iniciar fuegos, dejar basura, llevar mascotas, o el uso de drones, bocinas, bicicletas o pelotas. Además del restaurante, hay espacios delimitados para consumir alimentos. Aunque el espacio natural no es muy grande, los recorridos pueden ser de más de una hora, pues la idea es el caminar despacio, sentarse a ratos en las innumerables bancas que hay por sus senderos y apreciar la belleza y tranquilidad del lugar. En mi visita llegué a las 10 de la mañana, pues a esa hora abre el restaurante, desayunar y luego caminar y conocer el lugar. El Parque abre desde las ocho y cierra a las seis de la tarde. Yo les recomendaría iniciar su visita a las ocho, pues habrá menos personas, menos sol y quizá más oportunidad de ver y escuchar fauna y ante todo mayor tranquilidad contemplativa. Periódicamente en algunos fines de semana hay un tianguis con venta de productos locales.  El costo de entrada es de 50 pesos por adulto, 25 por niño y 30 el estacionamiento. El Parque Natural La Beata es un lugar seguro, hermoso y ante todo muy tranquilo, como debería ser todo espacio natural.

Terraza del restaurante

Sencillo y sano

Abundantes flores silvestres


Caminar en el bosque

Pinos y encinos

Agua cristalina
















Muchas flores, muchos colibríes