martes, 13 de mayo de 2008

Zapatero a tus zapatos






Zapatos en León.
El pasado mes de marzo, en las vacaciones de Semana Santa, visité la cercana ciudad de León, Guanajuato. Desde que llegó mi familia a vivir a Querétaro tuve la intención de conocerla y quizá comprar en ella algunos pares de zapatos, pues esta población fue y todavía es la capital nacional del calzado. Esos días nos visitaban en casa dos sobrinas de mi esposa; así que con cinco mujeres ávidas de comprar zapatos, partí muy temprano desde Querétaro.
El viaje es de aproximadamente dos horas y a eso de las diez de la mañana llegamos a la ciudad. Hay una gran avenida que conduce desde los suburbios hasta unas cuantas cuadras del centro. Casi de inmediato encontramos tiendas de calzado aquí y allá, algunas todavía en ese ritual matutino de limpiar los pisos del local y la banqueta afuera, con agua y jabón. Poco puedo comentar sobre los zapatos, pues no necesitaba calzado y casi no entré a las zapaterías, me dediqué a ver la ciudad, su gente, calles y construcciones. Como en muchas otras ciudades del país, la plaza principal y algunas calles aledañas se han cerrado al tráfico de vehículos y son para uso exclusivo de peatones. Las calles están limpias, tienen algunas jardineras, postes de alumbrado, bancas y unas curiosas torres metálicas, que seguramente se diseñaron para que los turistas pudiéramos tomar fotografías desde una mayor altura. El esplendor y crecimiento de la ciudad debió iniciar en la época del Porfiriato; en las calles del centro se encuentran algunas construcciones con magníficas portadas de cantera o ladrillo, en estilos europeos, sobre todo francés. No todas estas construcciones se encuentran en buenas condiciones. Estas fachadas nos hablan de una época de prosperidad a finales del siglo XIX e inicios del XX, cuya causa debió haber sido la naciente industria del calzado. A diferencia de otras ciudades de la región, León no cuidó mantener una homogeneidad arquitectónica con el paso del tiempo. En plena plaza principal, todo uno de sus costados es ocupado por un par de edificios con una arquitectura funcionalista que me hizo recordar los hoteles de Acapulco construidos en los años en que Miguel Alemán fue presidente de México (1946-1952). Estos edificios casi duplican en altura a las demás construcciones de la plaza y no se ve en ellos la menor voluntad de conciliarse con el entorno. La plaza principal tiene su típico quiosco y algunos laureles de la india, recortados en atractivas formas. A un par de cuadras de la plaza principal está la catedral de León con una ornamentación interior ecléctica. Sus altas torres son de un estilo que escapa definición; es seguramente una construcción del siglo XIX.
En el patio central del palacio municipal encontré una exposición de pintura muy interesante; se exhibían cerca de 20 cuadros sobre el pasado de la ciudad. Había algunos paisajes urbanos de León a inicios del siglo XIX y también otras obras que retrataban antiguos talleres de curtiduría y elaboración de calzado de la manera en que se hacía artesanalmente, antes de la aparición de las primeras fábricas modernas. Todas las obras eran del mismo autor, cuyo nombre no registré, pero que seguramente es considerado el cronista gráfico de pasado leonés.
En nuestro recorrido encontramos varias zapaterías, pero no en la cantidad y variedad que me esperaba; además eran como las que se pueden encontrar en cualquier otra parte del país, nada extraordinario. Luego de unas tres horas de acompañar a las compradoras y cargar sus bolsas, pasamos por un local dentro de un pasaje comercial que anunciaba “tacos al vapor”. Ya los había yo visto anunciados en otras ciudades del norte del país, pero nunca los había comido. Así que con más curiosidad que hambre, decidí probarlos. Tenía la vaga idea que serían parecidos a los tacos sudados o de canasta que se consumen por las mañanas en la Ciudad de México, pero no fue así. Los tacos sudados que pueden ser de papa, chicharrón, frijoles, adobo; se preparan por cientos y van compactamente acomodados dentro de una canasta forrada de papel, plástico y gruesa tela para mantener su calor durante la mañana. La tortilla de estos tacos va cubierta de una ligera capa de aceite aderezado con chile, lo cual le da brillo muy especial. Ahora entiendo que este aceite sirve para impedir que la tortilla absorba la humedad que hay dentro de la canasta y acabe por reblandecerse y deshacerse. Los tacos al vapor son en algo parecidos en cuanto a su relleno, tamaño y apariencia, pero la tortilla no va recubierta de aceite sino de una salsa de chile ancho o chile guajillo. Estos tacos coincidieron en los rellenos tradicionales de frijoles, chicharrón o papa, pero en León por primera vez vi tacos de queso. Los tacos al vapor no se preparan como los sudados, muy temprano para su venta a lo largo de todo la mañana, sino al parecer se van elaborando como avanza la mañana y para mantenerlos calientes se colocan cual tamales en una gran olla por la que circula constantemente vapor de agua. Como los tacos al vapor no llevan aceite en la tortilla, ésta se reblandece luego de un rato, por lo que cada taco va envuelto en una doble tortilla para darle más fortaleza y que no se desintegre a la hora de comerlo. Su precio es económico, hay una buena variedad de ingredientes y se pueden comer varios en apenas unos cinco minutos para aplacar el hambre matutina. La salsa que recubre las tortillas es espesa y de muy buen sabor, pero también se ofrecen otras salsas o chiles para aderezar más el relleno.
Alguien nos recomendó visitar las tiendas con saldos de las grandes compañías de calzado que se encuentran muy cerca de la estación de autobuses de León. Ya con zapatos suficientes, de salida y en camino a Querétaro, acordamos pasar a buscarlas, pero en el mismo lugar encontramos un gran centro comercial llamado la Plaza del Zapato y decidimos visitarlo. Es un gran edificio con decenas de locales y en ellos muchas marcas de calzado de todo tipo, botas, infantil, femenino o deportivo. Recorrimos el lugar en poco más de una hora, por supuesto que hubo más compras. Yo agradecía mi fortuito encuentro con los tacos al vapor y hasta me animé a ver algunas tiendas de botas. Desde que llegué a Querétaro he querido comprarme un par para empezar a calzar un poco como los habitantes de la región, pero no he encontrado las que me decidan a verme algo campirano.
A eso de las 3 de la tarde iniciamos el regreso a Querétaro. Por suerte no encontramos tráfico, pues en el viaje por la mañana hacia León, nos habíamos visto retrasados por miles de ciclistas que ocupaban la mitad de la carretera, en peregrinación al santuario de San Juan de los Lagos, Jalisco. León no fue el paraíso de las gangas, calidad y variedad en el calzado que me había imaginado. Parte del calzado que venden es barato, pero de baja calidad, mucho plástico en atractivos y brillantes colores; zapatos que se arruinarán antes de pasar de moda. Quizá ahorrando dinero y viajando una vez al año con la idea de adquirir varios pares para toda la familia, valga la pena el viaje. Mientras esperaba afuera de las tiendas, recordaba las noticias de los últimos años acerca de León; como los zapatos chinos y otros importados sin arancel alguno por el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, han ido acabando con la industria del calzado leonés. Seguramente del total ahí vendido, el porcentaje de piezas importadas crece cada día más. La globalización es evidente en la capital del calzado. ¿Pero por cuánto tiempo más lo será de calzado nacional?

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Las zapaterías están en él mercado de la piel. Literalmente atrás de la plaza del zapato, exactamente dónde ésta la central de autobuses.

El Viejo dijo...

Gracias! ya será para la próxima visita que me dirija directo al mercado de la piel.
El Viejo

Fatichard@@ dijo...

Hola prof soy Flákis
le cuento... cuando yo voy a León siempre vamos al mercadito, ahi si es más barato y todavia puede encontrar algunos que otros zapatos hechos ahi mismo, unos de piel hermosos y puedes comprar unos buenos pares de zapatos a bajo costo, hemos descubierto que entre las naves hay unas donde venden más piel que otras cosas y otras venden zapatos de mujer y otras deportivos. la plaza del zapato siempre es un lugar lindo para visitar, pero no el más recomendable para hacer compras, ya que los zapatos los encontramos casi al precio que los conseguimos aquí en Qro; también hemos ido a lugares como la fábrica de FLEXI, y EMYCO que tienen tiendas abiertas al público y son más económicas...
en fin espero que este muy bien.
saludos!!!
Fátis

Anónimo dijo...

Pues mi amigo, en león si hay buen zapato y de buena calidad, y muchísima variedad, es como todo tanto hay zapato barato como zapato un poco costoso, pero es cuestión de buscar y de conocer de pieles , yo como soy de leeooon, si conozco que es piel y que es sintético, que lastima que no tengas la suficiente experiencia para poder distinguir en un zapato bueno y uno n o muy bueno.

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo con Adrian, ha sido su critica a la arquitectura y a la fama del calzado de Leon muy visceral. Ademas percibo señor que usted se sobrepasa con la alusion a ponerse botas para calzar como los de la region de Queretaro. No cabe duda que su cerebro capitalino (aunque ya se que no vive ahi) lo ha llevado a una atmosfera petulante de la cual esta muy lejos de tocar suelo. Esto demuestra que los prejuicios y la cultura no se adquiere viajando, en su caso estimado señor la unica forma seria volviendo a nacer fuera de una ciudad tan pestilente como la suya, una verdadera lastima.

El Viejo dijo...

Respetado anónimo:
Pueda que tengas razón en tu comentario sobre mi actitud y haces bien en señalarlo, pero si criticas mi cerebro capitalino y juicios sin suficiente fundamento ¿dónde quedas tú? No defiendo a la ciudad de México pues es indefendible, pero tú la señalas de pestilente sin mayores argumentos y al escribir tu comentario, haces exáctamente eso que me criticas. Ibas muy bien hasta tu cuarta línea, luego te salió como a mi tu cerebro, en tu caso, provinciano. Desgraciadamente parece que todos tenemos prejuicios ¿o no?

Anónimo dijo...

bien dicho viejo!!
no dejes que inutiles ataquen a tu pagina
despues de todo solo es una opinion y un punto de vista
si no les gusta que se larguen a otra pagina que apoye a sus raros, indeseables, y petulantes intereses

de paso antes de que se me olvide que chido blog viejo!!!!! vas para presidente